Translate

martes, 8 de noviembre de 2016

Libro de Mormón. Fortificaciones. Pruebas arqueológicas 9.






Creo haber presentado pruebas arqueológicas irrefutables de la verdad histórica del Libro de Mormón, mucho más allá de nombrar coincidencias o especulaciones, presentando en esta ocasión, la novena prueba arqueológica bien documentada, por fuentes ajenas a la Iglesia, y que coinciden exactamente con el relato del Libro de Mormón, lo cual hace imposible que fuera una invención de principios del siglo XIX.

En este caso volvemos a retomar a un pueblo guerrero, del cual apenas se conocía como tal hasta mediados del siglo XX.

Coincide además su cronología, ya que el Libro de Mormón se desarrolla principalmente entre los años 600 antes de Cristo y 421 después de Cristo, lo que coincidiría con los periodos Preclásico tardío y Clásico Temprano de la Cultura Maya.

Hablemos pues de las fortificaciones, de las cuales se habla poco y menos se había estudiado hasta hace pocas décadas, ya que, como verán, difieren bastante de las conocidas en el viejo Continente y Oriente próximo.

Con éste artículo demostraré que las descripciones sobre fortificaciones narradas en el Libro de Mormón son ampliamente halladas en la cultura Maya y además, para más prueba irrefutable, con tres condiciones que avalan el relato histórico del Libro de Mormón.

En estos relatos se verá que se construyeron dichas fortificaciones, exactamente cómo se han hallado en las investigaciones arqueológicas y que tienen tres características que podemos encontrar en el Libro de Mormón.

1º.- Fueron fortificaciones hechas con prisa, fáciles y rápidas de hacer, a la par que efectivas, y con un costo escaso de recursos y tiempo.

2º.- Se realizaron algunas pensando en protegerse de un largo asedio.

3º.- Se diseñaron siguiendo una inteligente estrategia de protección y de defensa sólida con pocos defensores frente a un gran número de atacantes.

Comencemos pues, viendo el relato de las mismas en el Libro de Mormón.


Alma 50

 Así fue como Moroni preparó fortificaciones alrededor de todas las ciudades en toda esa tierra, contra la llegada de sus enemigos.
 10 Y también colocó ejércitos al sur, en las fronteras de sus posesiones, e hizo que levantaran fortificaciones para proteger a sus ejércitos y a su pueblo de las manos de sus enemigos.


Alma 53
 Y sucedió que no intentó más presentar batalla contra los lamanitas ese año, sino que empleó a sus hombres en preparativos de guerra, sí, y en la construcción de fortificaciones para protegerse de los lamanitas, sí, y en la tarea de liberar a sus mujeres e hijos del hambre y de la aflicción, y en la de proveer víveres para su ejército.


Se relata pues, la construcción de defensas y fortificaciones para la protección de ciudades y de sus habitantes, tal como se han hallado en la actualidad y que abajo podemos leer.





No lejos de Chicanna, en Campeche, el asentamiento maya de Becán tiene una peculiaridad que las excavaciones arqueológicas han puesto de manifiesto: un foso circular que forma un atrincheramiento fortificado alrededor del centro ceremonial. Este foso de 9 m. de profundidad, que seguramente estaba atravesado por siete puentecillos sobre diques, rodea una superficie de unos 600x500 m. La ciudad, que ocupa una especie de acrópolis, contiene varios conjuntos, entre ellos varias plazas rodeadas de pirámides [FIGURA 1 )
Planta Becán

Las fortificaciones de Becán fueron construidas, al parecer, entre el 200 y el 600 de nuestra era, o sea, en plena época clásica. Sin embargo, hasta el final de dicha época, es decir, entre el 600 y el 850, la ciudad no estará dotada de la mayoría de los edificios que vemos actualmente, debajo de los cuales hay construcciones más antiguas. Pero el destino de esta ciudad no se ha cumplido todavía: conocerá un último impulso entre el 900 y el 1200, probablemente por la influencia de los contingentes de extranjeros procedentes de los altiplanos mexicanos, como ocurrió en Chichén Itzá.

https://www.almendron.com/arte/arquitectura/mayas/.../may_055.htm



Además, el siguiente artículo, más extenso, pero en el que he destacado las partes mas importantes, en mi opinión, nos narra lo mismo con más detalles.



A diferencia de la creencia popular (tal y como estamos tratando de demostrar con estos artículos) hemos de tratar de borrar de nuestra mente esa imagen de la sociedad maya como una sociedad utópicamente pacífica cuya atención se limitaba de una manera casi obsesiva al escrutinio del cielo y al cálculo del tiempo. Esa imagen deformada de la sociedad maya difundida a principios de siglo XX aún a día de hoy sigue ocupando la creencia generalizada que tiene mucha gente sobre los antiguos mayas.

Hoy vamos a hablar de la arquitectura de los antiguos mayas destinada fundamentalmente para la defensa en tiempos de guerra. Hemos de señalar que estudiar la actividad bélica es muy complicado en el caso maya por dos razones principalmente: una de tipo iconográfico y filológico ya que, pese a la existencia de centenares de registros escritos donde se mencionan estas confrontaciones, la existencia de diferentes tipos regionales para expresar la guerra, algunas altamente metafóricas, dificultan la comprensión de su importancia histórica y, la segunda razón sería de tipo arqueológico ya que, por desgracia, muy pocos proyectos se han destinado a la investigación de este fenómeno en el mundo maya.

Aquí podemos ver el dibujo en sección de un foso, un terraplén y la posible empalizada de madera en su cresta.

Tenemos constancia de este tipo de construcciones bélicas ya desde tiempos muy tempranos: si atendemos al registro arqueológico podríamos llegar a remontarnos en algunos puntos hasta fechas tan tempranas como el Preclásico Tardío y ya durante el Clásico Temprano encontramos las primeras representaciones pictóricas donde aparecen algunos de estos elementos defensivos. Atendiendo a este registro pictográfico vemos cómo las referencias a la guerra se incrementan de manera exponencial durante todo el Clásico Tardío, especialmente en torno al siglo VIII (ver “Colapso Maya (Segunda Parte): El Colapso del Clásico, ¿Gran colapso o múltiples colapsos?” y “La Dama de Hierro maya: la Señora Seis Cielo de Naranjo“)


Con respecto al tipo de fortificaciones que se han registrado hasta el momento hemos de diferenciar entre:

Fortificaciones naturales/geográficas: como puede ser el construir los asentamientos en islas o en valles rodeados por escarpados barrancos

Fortificaciones artificiales: son todas aquellas construidas por el hombre con la intencionalidad clara de la defensa militar. Los más comunes en el caso maya suelen ser los fosos excavados, las empalizadas de maderas y las empalizadas de piedra y madera conjunta (en las cuales la parte pétrea se alzaría desde la base hasta alcanzar un metro y medio de altura aproximadamente prolongándose su altura con una empalizada de madera)



Veamos pues, la descripción del cómo se realizaban las fortificaciones y veamos la completa coincidencia del relato del Libro de Mormón con los hallazgos arqueológicos, tal como indicaba en el punto 1.

Alma 53
E hizo que levantaran un parapeto de maderos sobre el borde interior del foso; y echaron la tierra del foso contra el parapeto de vigas; y así hicieron trabajar a los lamanitas hasta que hubieron cercado la ciudad de Abundancia con una fuerte muralla de vigas y tierra de una altura extraordinaria.

Alma 49
He aquí, dije que la ciudad de Ammoníah había sido reconstruida. Os digo que sí, que fue reconstruida en parte; y porque los lamanitas la habían destruido una vez, a causa de la iniquidad del pueblo, pensaron que nuevamente les sería presa fácil.
 Mas he aquí, cuán grande fue su desengaño; porque los nefitas habían levantado un parapeto de tierra alrededor de ellos, tan alto que los lamanitas no podían lanzar contra ellos sus piedras y flechas con buen efecto, ni tampoco podían caer sobre ellos sino por la entrada.
 Y en esta ocasión los capitanes principales de los lamanitas se asombraron en extremo, a causa del acierto de los nefitas en preparar sus plazas fuertes.
13 Pues no sabían que Moroni había fortificado, o sea, que había construido fortalezas para cada ciudad en toda la tierra circunvecina; por tanto, marcharon adelante a la tierra de Noé con una firme resolución; sí, sus capitanes principales se adelantaron y juraron que destruirían a la gente de aquella ciudad.

Tal y como podemos ver se trataría de una arquitectura defensiva de diseño muy simple y de una construcción poco costosa (tanto en tiempo como en recursos), lo cual parece demostrar que los mayas no desarrollaron una tradición de arquitectura bélica sofisticada como si harían con otros tipos de arquitecturas como la palaciega o la templaria. Por regla general estas construcciones defensivas servirán para proteger al aparato gobernante principalmente, rara vez la encontramos protegiendo al resto de la población (más adelante citaré algunos casos curiosos donde esta regla no se cumple del todo).


Se han encontrado fortificaciones en múltiples sitios, algunos ejemplos serían: Tulum, Kinal, Ek Balam, Dzonot Ake, Chichén Itzá, Chacchob, Tikal, Punta de Chimino, Aguateca… Siendo las construcciones más tempranas las halladas en Becán y en Los Naranjos (no confundir con Naranjo de la región del Petén, este sitio arqueológico de Los Naranjos se encuentra en Honduras y a día de hoy se debate sobre si posee una filiación maya o no) y las más tardías en erigirse las halladas en Mayapán.

Intentando evitar un discurso tan general vamos a hablar un poco de algunos sitios arqueológicos concretos para poder explicar el tema con una mayor profundidad.

Uno de los centros mayas más interesantes de estudiar para este tema sería Aguateca, en la región del Petexbatún, tal y como hemos ya hemos visto (ver “Colapso Maya (Segunda Parte): El Colapso del Clásico, ¿Gran colapso o múltiples colapsos?”) el Clásico Tardío sería un período muy convulso para toda la región del Petexbatún en el cual la guerra sería algo común, casi rutinario. Ante esta situación de guerra generalizada la población del sitio, al sentirse amenazada, no sólo protegió el centro ceremonial de Aguateca sino que también se preocuparían de defender sus campos. Para ello levantaron una empalizada que alcanzó los cuatro kilómetros para alcanzar a proteger tanto el centro ceremonial como las fuentes de agua y los campos de cultivo, asegurándose así la población el autoabastecimiento en caso de asedio.

Aquí podemos observar el propósito número 2, sobre el asedio a ciudades

3 Nefi 4

4 Por consiguiente, no había manera de que los ladrones robaran ni obtuvieran alimentos, a no ser que fueran a la batalla contra los nefitas; y los nefitas se hallaban en un solo grupo, y era grande su número, y se habían provisto de víveres y de caballos, y ganado, y rebaños de toda clase, para poder subsistir por el término de siete años, durante el cual tenían la esperanza de destruir a los ladrones de sobre la faz de la tierra; y así concluyó el año dieciocho.

El caso de Punta Chimino casi podríamos considerarlo como el más radical dentro de esta categoría de “ciudades mayas fortificadas”. Ubicada en un recodo de tierra que se adentra en el lado Oeste de la laguna de Petexbatún, las construcciones defensivas consiguen aislar la pequeña “península” en la que se encuentra el sitio. Hablamos de caso radical porque Punta Chimino aúna los dos tipos de fortificaciones de las que hemos hablado con anterioridad: fortificaciones geográficas (cubierta por tres de sus lados por la propia laguna del Petexbatún) y fortificaciones artificiales (a saber, tres fosos paralelos y empalizadas de piedra que en su día estarían rematadas con maderas) la defienden, convirtiendo así a Punta Chimino en una “isla fortificada”.



El caso de Tikal es menos conocido aún. Aún sabemos muy poco sobre la arquitectura bélica de la que podría ser la ciudad maya más famosa, no obstante, sabemos de la presencia de un conjunto de taludes de tierra, empalizadas y fosos que rodean una gran parte de la ciudad (entre 2 y 4 km se ha calculado). Lo más interesante del caso de Tikal es que la distribución de sus elementos defensivos nos ha permitido conocer los lugares más comunes por los que esta ciudad solía ser atacada ya que sus elementos defensivos se hallaban ubicados hacia el Norte (lugar donde se encuentra su archienemiga por antonomasia: Calakmul), el Este (lugar donde estaría uno de los centros aliados de Calakmul: Caracol) y el Oeste (donde estarían Dos Pilas y Naranjo, enemigas también de Tikal por diversas causas, ver “Colapso Maya (Segunda Parte): El Colapso del Clásico, ¿Gran colapso o múltiples colapsos?” y “La Dama de Hierro maya: la Señora Seis Cielo de Naranjo“).


Por último dedicaremos unas palabras a la gran habilidad arquitectónica a la hora de idear la muralla de la ciudad maya de Ek Balam en donde podemos apreciar cómo la propia entrada amurallada de la ciudad nos obliga a realizar múltiples giros que, en primer lugar disminuirían en gran medida la potencia del impacto de un grupo atacante que se lanzase a la carga y, en segundo lugar, posibilitaría muy bien la defensa de la entrada, viéndose el enemigo (por muy numeroso que éste fuese) a acceder a la ciudad por una entrada muy estrecha y fácilmente defendible por un puñado de soldados. 

En éste último tramo, vemos la descripción exacta del punto 3, en cuanto a la forma y estrategia de diseños de sus fortificaciones, que coinciden exactamente.

ALMA 49

18 Pero he aquí, los lamanitas no podían entrar en sus plazas fuertes sino por la entrada, a causa de la altura del parapeto que se había erigido, y la profundidad del foso que se había cavado alrededor, excepto a la entrada.

Alma 49


22 Y cuando vieron que no podían dominar a los nefitas por la entrada, empezaron a socavar sus terraplenes, a fin de hacer un pasaje para llegar a los ejércitos de ellos, para combatir con igualdad; pero he aquí que en esta tentativa fueron arrasados por las piedras y las flechas que les lanzaron; y en lugar de llenar sus fosos, derrumbando los terraplenes, los llenaron en parte con sus cuerpos muertos y heridos.
 23 Y así los nefitas dominaron en todo a sus enemigos; y así intentaron los lamanitas destruir a los nefitas hasta que fueron muertos todos sus capitanes en jefe; sí, y murieron más de mil lamanitas, mientras que, por otra parte, no fue muerta ni una sola alma de los nefitas.
Si eso fuese poco, vemos otra maravilla del intelecto militar en Ek Balam ya que, el último giro que realiza la muralla obliga al enemigo a exponer su flanco derecho primero al defensor en cuyo brazo sostendría su arma ofensiva y no su elemento de defensa el cual estaría en el lado que da al muro. Esta inteligente disposición de la muralla es bien conocida en el mundo medieval y en el mundo del antiguo Imperio Romano, pero muy poco conocido en el caso maya.

A modo de conclusión, para cerrar este apartado sobre arquitectura bélica maya hemos de decir que otro importante centro maya poseedor de los dos tipos de fortificaciones que hemos mencionado con anterioridad (naturales y artificiales) fue la ciudad de Tayasal, el último bastión maya que resistió el ataque de los españoles hasta en tres ocasiones hasta que fue tomada en el año 1697 ¡casi 180 años después de la primera conquista española en tierras mayas! (ver “La toma de Potonchán y la fundación de Santa María de la Victoria“)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
-GARZA CAMINO, M. (de la), y NÁJERA CORONADO, M.I. (Coord.); Religión Maya; Editorial Trotta; Madrid; 2002
-LOPEZ LUJAN, L. y MANZANILLA, L. (Coord.); Historia Antigua de México (Vol. II: El horizonte Clásico); M. A. Porrúa; México; 2001
-LOPEZ LUJAN, L. y MANZANILLA, L. (Coord.); Historia Antigua de México (Vol. III: El horizonte Posclásico); M. A. Porrúa; México; 2001
-PALLAN GAYOL, C.; Breve historia de los Mayas; Nowtilus; Madrid; 2011

abakmatematicamaya.blogspot.com/2014/.../a-bak2014-la-guerra-entre-los-antiguos.h...


Después de todo lo dicho, vamos al final del Libro de Mormón, donde, desde los años 320 a 385 después de Cristo, se desarrolló la guerra final que dio como resultado la destrucción del pueblo de Nefi y que mantenía las mismas estrategias, que aún heredaron por siglos siguientes sus descendientes.

Mormón 2

Y sucedió que llegamos a la ciudad de Angola, y tomamos posesión de la ciudad, e hicimos los preparativos para defendernos de los lamanitas. Y aconteció que fortificamos la ciudad con nuestra fuerza; pero a pesar de todas nuestras fortificaciones, los lamanitas vinieron sobre nosotros y nos echaron de la ciudad.



4 comentarios:

  1. Esto sería creíble si los nombres coincidieran con los nombres prehispánicos o de las zonas, al igual que lo son la mayoría de los sitios referidos en la Biblia, y no que coincidan los nombres con sitios que se conocían ya, como Moroni, Angola, etc.. O cambiando un poco los nombres de ciertos sitios con nombres del norte de Estados Unidos en la época.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como siempre, haciendo demagogia y charlataneria del caso, no tienes en absoluto ninguna razon, solo es tu opinion, y perdona, pero no es correcta, te lo explico.
      Lo más importante no son los nombres, sino los hechos, las construcciones y los restos arqueológicos, es decir, que el Libro de Mormon dice, en 1830, que las ciudades nefitas estaban fortificadas y la arqueología te lo demuestra.
      Tambien dice en 1830 que dichas fortificaciones eran construidas rapidamente y basadas en fosos, terraplenes y empalizadas y la arqueología te lo demuestra.
      Tambien dice en 1830 que habia un estilo de construcción estrategíca que eficazmente producia una gran defensa, con entradas y pasillos de defensa y la arquelogia te lo demuestra.
      Y te lo presento en este artículo con datos arqueologicos de fuentes independientes a la Iglesia... ESO ES IRREFUTABLE.

      Eliminar
    2. Con respecto a tu demagogia sobre los nombres y la comparación con Palestina, es comparar peras con manzanas.
      En Palestina hay continuidad cultural desde hace milenios y nombres, no todos, se han conservado.
      En América hubo un exterminio de un pueblo, el nefita, y un posterior colapso de una civilizacion, la maya, que hace casi imposible mantener ningun nombre antiguo, apenas se conocen ciudades antiguas y en muchisimas no se conoce su nombre original, aun hoy dia, hay cientos de ellas sin ni siquiera excavar y no se conservan nombres... ¿o esperas que en una ruina ocultada por una espesa vegetacion de siglos, haya un cartel en la entrada diciendo.... Bienvenidos a Zarahemla¡¡¡ ?
      Es un argumento ridiculo y sin ningun sosten historico.

      Eliminar
    3. Aun mas, los hebreos vivieron 400 años en Egipto y construyeron varias ciudades, aun se investiga donde estaban y cual era su nombre, que aparece en la Biblia, pero no en Egipto ni en su historia.
      Lo mismo ocurre con mi ciudad natal, Valencia, cuyo nombre viene de la conquista romana de una ciudad ibera, que sabemos existio, que fue conquistada, que hay restos, pero solo suponemos que se llamaba Tyris, aunque no hay ningun dato que lo corrobore, pero no hay duda que la ciudad existia, pero desconocemos su nombre ibero.
      Esto no son pruebas, es demagogia, las pruebas estan en el artículo, en la arqueología, ESO ES IRREFUTABLE Y CONFIRMA LA VERACIDAD HISTORICA DEL LIBRO DE MORMON

      Eliminar

Cualquier comentario es bien recibido si se hace con respeto y educacion. Los comentarios que no cumplan estas sencillas normas seran borrados.