Soy curioso e inquieto, ya lo saben, y miro muchos vídeos y leo artículos de diversas iglesias y religiones, he visto mucho odio y contención entre ellas, he visto como católicos atacan a protestantes, éstos a su vez atacan a católicos, también a nosotros, por supuesto, a testigos, adventistas e incluso a diferentes ramificaciones de evangélicos, que entre ellos se atacan, y el común denominador entre todos ellos es que se atacan con desprecio, insultos, burlas y prepotencia.
A veces resulta en vergüenza ajena ver como se tratan unos a otros, cómo el insulto y el menosprecio es la táctica habitual para desacreditar al contrario y, para ser cristianos todos ellos, la ausencia total de respeto y amor fraternal.
Todos quieren tener razón, y lamentablemente, en lugar de hablar de sus bondades, suelen hablar de los supuestos defectos de los demás, usando la burla y el ridículo como herramientas de trabajo.
Cierto es que podemos hablar y debatir unos con otros y que es interesante ver los diferentes puntos de vista y creencias de todos, pero cuando se falta al respeto con la burla y el insulto, se pierde toda bondad y edificación.
No es algo que me invente, pueden entrar en redes sociales y buscar debates u opiniones de un grupo cristiano sobre otro y verá verdaderas barbaridades. Cierto es que algunos grupos merecen reprobaciones por sus practicas, digamos, poco cristianas, ya que abundan charlatanes, teatreros, milagreros y fariseos, y algunos practican comportamientos totalitarios de control mental y prácticas que conculcan los derechos humanos, pero se puede denunciar desde el respeto y la tolerancia, y sobre todo, con la educación que hay que tener hacia cualquier creencia religiosa, por extraña que nos parezca.
Cada Iglesia afirma tener la verdad de la doctrina y cada uno debe defender sus creencias, pero cuando hablamos de otros denominándolos 'hijos del diablo' o que 'enseñas doctrina de demonios', (que me lo han dicho en mi cara varias veces en debates) pues creo que pierdes toda credibilidad y respeto y además, no sirve de nada, puesto que el insulto y la persecución, no hace más que reafirmar las creencias de aquel que es atacado, por muy convincente que sean los argumentos.
Entonces, ¿cómo enseñamos el Evangelio si creemos que tenemos la verdad?
Pues en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, creemos que tenemos la verdad porque fue restaurada por Jesucristo al llamar profetas modernos en estos días, ya que la verdadera doctrina se había perdido a lo largo de siglos de apostasía y doctrinas humanas, pero ello no significa que no tengan parte de verdad todas las Iglesias que existen y que se deba respetar sus doctrinas.
Por ellos, no creo que hayan visto, (yo por lo menos en todos los vídeos que he visto, los artículos que he leído y las conversaciones que he mantenido ) jamás a un misionero sud, ni mucho menos un líder de la Iglesia, hablar mal de las creencias de los demás, puesto que se nos enseña a ser completamente respetuosos con todos y no insultar ni menospreciar a nadie,
Entonces, repito, ¿cómo compartir y enseñar sin ofender?
Pues con respeto, amor, tolerancia y bondad y para ello quisiera ilustrarlo con un relato que tiene ya más de un siglo y que, por medio de una parábola moderna, un apóstol nos enseñó.
La parábola de las dos lámparas
Entre
las cosas materiales del pasado, cosas que atesoro por sus dulces
recuerdos o porque traen a la memoria agradables amistades del ayer,
se encuentra una lámpara…
La
lámpara a la que me refiero, la lámpara de estudiante de mis días
de escuela y de universidad, era única en su clase. La había
adquirido con unos ahorros por los que trabajé duramente y la
contaba entre mis más preciadas posesiones…
Una
noche de verano, me hallaba sentado meditando intensa pero
apaciblemente al aire libre, fuera de la puerta del cuarto en el que
me alojaba y estudiaba, cuando se acercó un extraño que llevaba una
mochila. Era afable y ameno; saqué otra silla del interior y
charlamos juntos hasta que la tenue luz se convirtió en penumbra, y
ésta en oscuridad.
Entonces
me dijo: “Usted es estudiante y sin duda alguna trabaja mucho por
la noche. ¿Qué tipo de lámpara utiliza?”. Y sin aguardar la
respuesta, prosiguió: “Yo dispongo de un tipo superior de lámpara
que me gustaría mostrarle, una lámpara diseñada y construida según
los últimos logros de la ciencia, mucho más sobresaliente que nada
de lo hasta ahora fabricado para generar luz artificial”.
Yo
respondí con confianza, y confieso que con cierto júbilo: “Amigo
mío, tengo una lámpara que ha sido probada y verificada. Ha sido mi
compañera durante muchas noches largas. Se trata de una lámpara de
la marca Argand , una de las mejores. Hoy mismo he
repasado la mecha y la he limpiado; está lista para ser encendida.
Pase adentro y le mostraré mi lámpara, y después podrá decirme si
es posible que la suya sea mejor”.
Entramos
en mi cuarto de estudio y con un sentimiento que considero semejante
al del atleta que está a punto de competir con un rival al que
considera muy inferior, encendí mi bien cuidada Argand con
un fósforo.
Mi
visitante fue efusivo en sus alabanzas. Era la mejor lámpara de su
clase, dijo. Aseguró no haber visto anteriormente una lámpara en
mejor estado. Subió y bajó la mecha y declaró que estaba
perfectamente ajustada. Afirmó que jamás se había dado cuenta
anteriormente de lo satisfactoria que podía ser una lámpara de
estudiante.
Me
gustaba aquel hombre; parecía ser sabio y ciertamente era muy
halagador. “Si me quieres a mí, has de querer a mi lámpara”, me
dije a mí mismo, parafraseando una expresión habitual de aquel
entonces.
“Ahora”,
dijo él, “con su permiso, encenderé mi lámpara”. Sacó de la
mochila una lámpara conocida como Rochester ,
la cual tenía un tubo que, comparado con el de la mía, era como la
chimenea de una fábrica al lado de la de una casita. Su mecha hueca
era tan ancha que cabían mis cuatro dedos. Su luz brillaba hasta el
rincón más remoto del cuarto, haciendo que la luz de
mi Argand pareciera
amarillenta y pálida. Hasta ese momento de demostración tan
convincente, no me había dado cuenta de la gran oscuridad en la que
había vivido y trabajado, estudiado y luchado.
“Le
compro la lámpara”, dije. “No hace falta explicarme ni
extenderse más”. Esa misma noche llevé mi nueva adquisición al
laboratorio y medí su capacidad: más de 48 candelas, cuatro veces
más que la intensidad de mi lámpara de estudiante.
Dos
días después, me encontré en la calle con el vendedor de lámparas
a eso del mediodía. A mi pregunta respondió que el negocio iba
bien, que la demanda de lámparas era mayor que el suministro de la
fábrica. “Pero, ¿no trabaja hoy?”, dije.
Su respuesta me enseñó una gran lección “¿Me cree tan tonto como para ir por ahí vendiendo lámparas a plena luz del día? ¿Me habría comprado una lámpara si la hubiera encendido con todo este sol? Escogí el momento adecuado para mostrar la superioridad de mi lámpara sobre la suya, y usted estuvo dispuesto a comprar la mejor cuando se la ofrecí, ¿cierto?”.
Su respuesta me enseñó una gran lección “¿Me cree tan tonto como para ir por ahí vendiendo lámparas a plena luz del día? ¿Me habría comprado una lámpara si la hubiera encendido con todo este sol? Escogí el momento adecuado para mostrar la superioridad de mi lámpara sobre la suya, y usted estuvo dispuesto a comprar la mejor cuando se la ofrecí, ¿cierto?”.
“Así
alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras
buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”
[Mateo 5:16]
El
hombre que me vendió la lámpara no menospreció la mía. Puso la
luz mayor al lado de mi débil llama y yo me apresuré a comprar la
mejor.
Hoy
día, los siervos misioneros de la Iglesia de Jesucristo son
enviados, no a asediar ni a ridiculizar las creencias de los hombres,
sino a mostrar al mundo una luz superior por medio de la cual la
penumbra de las llamas vacilantes de los credos de los hombres queda
obvia. La obra de la Iglesia es constructiva, no destructiva.
En
cuanto al sentido más amplio de la parábola, el que tiene ojos,
vea; y el que tiene corazón, entienda.
Por todo esto es que los Santos de los últimos días no intentamos de convencer a nadie o demostrar nuestra verdad, ni mucho menos, menospreciar las creencias de los demás, sino que invitamos a todos a venir a Cristo, por medio de la Gracia de Nuestro Señor y por la guía del Santo Espíritu, tal como nos enseñó el Apóstol Pablo en su Epístola a los Corintios, sólo por medio del poder de Dios y la revelación personal del Espíritu se puede llegar a conocer la verdad.
Que Dios los bendiga.
1 Corintios 2
2:4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,
2:5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
Para el curioso del mormondefender4. Mira lo que dijo tu presidente y profeta.
ResponderEliminarJoseph Fielding Smith (presidente de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días a principios de la década de los '70s) declaró: "El mormonismo debe sostenerse o caer sobre la historia de José Smith. Él fue un profeta llamado, debidamente nombrado y asignado por Dios, o fue uno de los mayores fraudes que este mundo ha conocido. No hay término medio. Si José fue un embaucador que intencionadamente trató de confundir a la gente, debe ser desenmascarado, sus declaraciones deben ser refutadas, y debe mostrarse que sus doctrinas son falsas..." (Doctrinas de Salvación, vol. 1 p. 188-189).
Es correcto, por eso hay tanto ataque al profeta, ataque ad hominem, para tratar de desacreditarlo. Pero por encima de sus imperfecciones, estan los frutos, como dijo el Salvador, por sus frutos los conocereis.
EliminarAunque los líderes mormones no renunciarán a la idea que esta revelación es de Dios, ya
Eliminarhan repudiado muchas de las enseñanzas de los primeros líderes con relación a la
poligamia. Por ejemplo, Brigham Young enseñó: ―Los únicos que llegan a ser Dioses, aun
los hijos de Dios, son aquellos que entran a la Poligamia‖ (Journal of Discourses, vol. 11,
p.269). El Millennial Star (vol. 15, p.226), contenía esta declaración: ―El orden de la
pluralidad de esposas es un orden eterno e incesante, diseñado para exaltar los más
escogidos hombres y mujeres a la más superlativa excelencia, dominio, y gloria.‖
Hoy, sin embargo, los líderes mormones enseñan que la poligamia no es esencial para la
exaltación. Bruce R. McConkie declaró categóricamente: ―El matrimonio plural no es
esencial para la salvación o exaltación‖ (Mormon Doctrine, 1958, p.523).
Brigham Young, una vez se volvió tan celoso de establecer la poligamia que declaró que
un hombre que no entrara en la poligamia, su esposa sería apartada de él en la resurrección
y entregada a otro:
Ahora, donde un hombre en esta iglesia dice: ―Yo no quiero sino una sola mujer, voy a vivir
mi religión con una.‖ Quizá sea salvo en el reino Celestial; pero cuando llegue allí no se
encontrará en posesión de ninguna esposa en absoluto. Ha tenido un talento que ha escondido.
Se adelantará y dirá, ―Aquí está lo que me diste, no lo he desperdiciado, y aquí está el talento,‖ y
no lo disfrutará, sino que será tomado y entregado a aquellos que han mejorado los talentos que
recibieron, y se encontrará sin ninguna esposa, y permanecerá soltero para siempre jamás…
recuerdo a una hermana conversando con José Smith sobre este tema. Ella le dijo: ―Ahora no me......
diga; cuando llegue al reino celestial... no quiero ningún compañero en ese mundo; y si el Señor
Eliminarme hace un ángel ministrante, es todo lo que quiero.‖ José dijo: ―Hermana, habla muy
neciamente, usted no sabe lo que querrá.‖ Después me dijo: ―Aquí hermano Brigham, usted sella.......
a esta dama a mí.‖ La sellé a él. Esta era mi propia hermana según la carne (Deseret News,
EliminarSeptiembre 17, 1873).
Líderes mormones de hoy no pensarían en enseñar que un hombre con una sola esposa,
le sería quitada y entregada a un hombre que hubiera tomado más. Bruce R. McConkie
declara: ―En nuestros días, el Señor condensó por revelación toda la doctrina de la
exaltación y lo predicado sobre el matrimonio de un hombre con una mujer‖ (Mormon
Doctrine, p.523).
Aunque los líderes mormones han cambiado muchas de las enseñanzas concernientes a
la poligamia, todavía enseñan que era una práctica justa en el tiempo de José Smith. John J.
Stewart deja muy claro que aún es una ―parte integral de la escritura SUD‖:
…el rigor de la Iglesia al excomulgar a los que defienden y practican hoy el matrimonio
plural, aparentemente ha sido malinterpretado por no pocos miembros leales de la Iglesia como
un reconocimiento de que las malignas falsedades… y otros conceptos erróneos sobre el
matrimonio plural son verdaderos, y que el silencio casi absoluto de la Iglesia hoy, sobre la
doctrina, es una prueba más de que lamenta y está avergonzado por todo el asunto del
matrimonio plural. Tal inferencia es, por supuesto, injustificada y poco realista. La Iglesia nunca
ha renunciado, y seguramente nunca renunciará, a esta doctrina. La revelación sobre el
matrimonio plural todavía es una parte integral de la escritura SUD, y siempre lo será. Si una
mujer, sellada a su esposo por el tiempo y la eternidad, precede a su esposo en la muerte, es
privilegio de él casarse con otra por el tiempo y la eternidad, siempre que sea digno de hacerlo
(Brigham Young and His Wives, pp.13-14).
Dígale la verdad a sus hermanos señor administrador. El Deseret News el periódico de la iglesia en Utah, el periódico 17 septiembre de 1873, el profeta y presidente de la Iglesia Briang Young sostenia como enseñanza, que un hombre con una sola esposa le seria quitada en el cielo y dada a un poligamo, esto es verdad verifique las referencias que os mando, ya fuera de broma. Marina el pasado mormon junto con sus profetas esta lleno de contradicciones y de enseñanzas muy distintas a la enseñazas oficiales de la Iglesia que los mormones actuales ignorais que se enseña a dia de hoy en la iglesia. Si esto lo sabe este señor de blog os estaría ocultado a vosotros la historia real. Eso demuestra porque borras los comentarios que mando, no le interesa que sepáis la verdad del pasado mormón de siglo 19. Ya nos escribere mas...lo siento por vosotros esta vez lo digo de verdad.
EliminarEso es muy cierto
ResponderEliminaredro Ros ...muy buen articulo, me ha gustado bastante! ������ ...lo que me preocupa es hoy en día referente a los musulmanes, que hasta la iglesia hace una labor de acercamiento. Y he visto un video de dos familias comparándose y sinceramente no me gusto. Sus creencias estan bastante lejos de la nuestra. Igual ya lo has publicado y no me he dado cuenta. Me gustaría que publicaras acerca de ellos, a ver si cambio mi concepto sobre ellos, yo les tengo respeto pero no me gustaría tenerlo por vecinos. Un saludo!!
ResponderEliminarSantiago Lázaro Martinez
EliminarSantiago Lázaro Martinez Tengo dos articulos publicados sobre ellos, en realidad son bastante buenos y amistosos si no caen en el extremismo, es que extremadamente peligroso, pero en general son buena gente y con ellos, como con todos, debemos llevarnos bien y colaborar en aquellas cosas que nos unen, como la defensa de la familia y la colaboracion en ayuda humanitaria.
A juzgar por su comentario Ros como mormón no es racista. Cuantos os queréis y animáis. No importa ser mormón porque no vamos a salvar todos, incluido yo
EliminarJajajaja.Me troncho.
Marina Boriosi Es maravilloso pertenecer a una Fe!! Y tener conocimiento de Dios y su Doctrina... Todas las iglesia tienen parte de la verdad. Y todo hombre mijer y niño que lleve a Dios en su corazón!! El espíritu de Dios mora en ese lugar.. Pero.. Es importante buscar el verdadero.. Origen. De Dios . Y conocerle. Muchas buenas religiones... Se formaron de otras. Que a su vez.. Salieron de la primera organizacion que fundó Jesucristo en la tierra.. Ella tiene todas las respuestas TODAS!! y enseña no solo amar a Dios y pasarla lo mejor posible en esta vida.. Va más allá de todo lo mundano. Y enseña.. Preceptos eternos!! Que cuidan de nosotros y Nuestro familia aún después de Esta vida...¿Te imaginas una religión. Que te una a tu familia y que la muerte no tenga poder sobre vosotros.? ¿Que sepas que pase lo que pase. Estarás con.. tus pequeñitos esposo,tus padres.. Para siempre!! . Esos convenios solo existen el la IGLESIA. SUD. . ninguna tiene los medios y el poder de unir a las familias por tiempo y eternidad!! Y ser feliz en la tierra y luego después de esta tierra para siempre.. Aconsejó de corazón que lo investigueis y sepáis por vosotros estas cosas y prometo.. Que Dios hablara a vuestro corazón!!! ❤️��Besitosssss
ResponderEliminarAiiii....esa mística Marina esos secretos sagrados del ❤ corazón.
EliminarY... ¿si no fuera cierto Marina?, ¿tan solo una ilusión?.¿Que harías?.
EliminarGracias Marina
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ResponderEliminarNo hay mas ciegos que el que no quiere ver, guia ciegos es lo que sois. Malditos jajajajaja
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ResponderEliminarJajajaja. Ilusos.
ResponderEliminarHijosdeldiablo
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