Libro de Mormon, Geografía 2, Distancias.




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Otro artículo más para demostrar sin ningún género de dudas que el Libro de Mormón es un registro antiguo y verdadero, además de ser la Palabra de Dios.

Ya he hablado en un artículo anterior sobre Geografía del Libro de Mormón, relacionado con los cataclismos que en el mismo se relatan y que coinciden perfectamente con la geografía sismica de la zona de Centroamérica.


En este caso, voy a hablar sobre las distancias que aparecen reflejadas en algunos pasajes del Libro de Mormón y que coinciden casi perfectamente con las distancias geográficas de Mesoamérica.

Es cierto que no hay una localización exacta de los lugares mencionados en el Libro de Mormón, porque no tenemos una relación precisa de los mismos, pero siempre han habido dos teorías sobre la localización en América de dichos lugares.

La primera teoría es la localizacion extensiva, que abarca todo el continente americano, desde Alaska hasta Tierra de Fuego, pero cada vez es menos plausible, mientras que la teoría de localización limitada, especialmente en la zona Mesoamericana y relacionada con las culturas maya y olmeca, son las que más pruebas arqueológicas e históricas contiene, como ya he publicado en muchos otros artículos anteriores, por ejemplo, la construcción con cemento, las calzadas mayas, las fortificaciones, los pueblos guerreros, entre otros muchos.

En este caso, de nuevo la localizacion limitada a Mesoamérica esta en plena armonía con los pasajes del Libro de Mormón, en el dibujo siguiente, tiene un mapa de posibles sitios de ciudades mencionadas en el Libro de Mormón.



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Antes de nada, recordar que los acontecimientos del Libro de Mormón con relación al pueblo nefita y lamanita tienen su cronología entre los siglos VI antes de Cristo hasta el siglo IV después de Cristo, lo que coincidiría con el denominado periodo Preclásico y principios del Clásico Maya, que por desgracia, es el menos investigado, ya que la mayoría de hallazgos corresponden a epocas posteriores al Libro de Mormón, no obstante, hay muchas pruebas que pueden identificar perfectamente la cultura maya con los pueblos nefita y lamanita.


Veamos el primer ejemplo de los tres que quiero indicar en este artículo.






Mosíah 24
23 Y ahora el Señor dijo a Alma: Date prisa, y sal tú y este pueblo de esta tierra, porque los lamanitas han despertado y te persiguen; por tanto, sal de esta tierra, y yo detendré a los lamanitas en este valle para que no persigan más a este pueblo.
24 Y aconteció que salieron del valle y emprendieron su viaje por el desierto.
25 Y después de haber estado en el desierto doce días, llegaron a la tierra de Zarahemla; y el rey Mosíah también los recibió con gozo.


En este pasaje, Alma y su pueblo, han huido de la tierra de Nefi, donde vivian junto a los lamanitas, al sur del Zarahemla, donde vivian los nefitas, y se establecen provisionalmente en una tierra proxima a donde vivian los lamanitas, lógicamente, no huirian hacia el sur, hacia tierra lamanita, sino que lo harian hacia el norte o este u oeste, alejandose de ellos.

Unos años mas tarde los lamanitas los encuentran y esclavizan y Alma recibe la revelacion de que vuelvan a la tierra de Zarahemla, donde viven los nefitas y según este relato, tardan 12 días en llegar a la Tierra de Zarahemla.

Teniendo en cuenta lo anterior, de que su primera marcha no los alejaria mucho del norte, su posicion podría ser similar a la tierra de los lamanitas, por lo que la distancia podria ser de esos doce dias o un poco menos o un poco mas.

Teniendo en cuenta que marchan familias enteras, con sus posesiones y sus rebaños, la marcha no podía ser muy rápida, pongamos dos o tres kilometros por hora, por una marcha diaria de diez horas nos daría el siguiente resultado.


12 x 20 = 240 kms.
12 x 30 = 360 kms.

Pot todo ello, podríamos obtener un rango aproximado de la distancia entre nefitas y lamanitas de entre 200 a 400 kms., lo cual coincide perfectamente en las distancias de Centroamérica.

En el mapa siguiente, tienen las diversas ciudades mayas y la distancia valorada, solo tienen que tomar una regla y usarla para comprobar que las distancias entre el Pacífico y las ciudades centrales pasando las sierras montañosas encajan perfectamente en el rango de distancia indicados.



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Otro dato muy significativo de las distancias lo encontramos en el siguiente pasaje.





Alma 22    


28 Ahora bien, la parte más perezosa de los lamanitas vivía en el desierto, y moraba en tiendas; y se hallaban esparcidos por el desierto hacia el oeste, en la tierra de Nefi; sí, y también al oeste de la tierra de Zarahemla, en las fronteras a orillas del mar, y en el oeste en la tierra de Nefi, en el sitio de la primera herencia de sus padres, y así a lo largo del mar.
29 Y también había muchos lamanitas hacia el este cerca del mar, donde los nefitas los habían echado. Y así los nefitas se hallaban casi rodeados por los lamanitas; sin embargo, los nefitas se habían posesionado de toda la parte norte de la tierra que colindaba con el desierto, en los manantiales del río Sidón, del este al oeste, por el lado del desierto; por el norte hasta llegar a la tierra que llamaban Abundancia.
30 Y lindaba con la tierra que ellos llamaban Desolación, la cual estaba tan al norte, que llegaba hasta la tierra que había sido poblada y sus habitantes destruidos, de cuyos huesos ya hemos hablado, la cual fue descubierta por el pueblo de Zarahemla, por ser el sitio de su primer desembarque.
31 Y de allí llegaron hasta el desierto del sur. De modo que a la tierra hacia el norte se la llamó Desolación, y a la tierra hacia el sur, se la llamó Abundancia, que es la tierra que está llena de toda clase de animales silvestres, parte de los cuales habían llegado de la tierra del norte en busca de alimento.
32 Pues bien, la distancia no era sino de día y medio de viaje para un nefita, por la línea de Abundancia y la tierra de Desolación, desde el mar del este al del oeste; y así la tierra de Nefi y la tierra de Zarahemla casi se hallaban rodeadas de agua, y había una pequeña lengua de tierra entre la tierra hacia el norte y la tierra hacia el sur.
33 Y sucedió que los nefitas habían poblado la tierra de Abundancia, desde el mar del este hasta el del oeste; y así los nefitas, en su sabiduría, habían cercado con sus guardias y ejércitos a los lamanitas por el sur, para que de ese modo no tuvieran más posesiones en el norte, y así no pudieran invadir la tierra hacia el norte.

En este caso vemos la situación geográfica de todos los pueblos del Libro de Mormón y en cuanto a las distancias, hace referencia de la misma entre la tierra de Zarahemla y la tierra de Desolación, que fue la tierra de los Jareditas.

Como ya indiqué en otro artículo, los Jareditas están perfectamente identificados en tiempo y situación con la cultura Olmeca, y hace referencia a que la distancia entre ellos es de un dia y medio de marcha de un nefita.

En este caso, podemos identificar la marcha como un patron estandar de distancia, puesto que se considera el camino recorrido por una persona sana y sin cargas, lo que nos podria dar una marcha de 10 horas diarias a cuatro o cinco kilometros por hora, lo que nos daría entre 40 y 50 kms., y si contamos dia y medio de marcha, obtenemos una distancia de entre 60 y 75 kms., lo cual pueden verificar en el mapa siguiente, la distancia entre la cultura olmeca de La Venta y las primeras ciudades mayas de Tabasco, la distancia coincide perfectamente.








Para finalizar, veamos otro dato significativo que nos relata el Libro de Mormón, sobre los mares que rodeaban las tierras nefitas y lamanitas y que pueden verificar en el mismo mapa anterior.



Helaman 3

Y sucedió que se multiplicaron y se extendieron, y salieron de la tierra del sur para la tierra del norte, y se diseminaron a tal grado que empezaron a cubrir la superficie de toda esa tierra, desde el mar del sur hasta el mar del norte, y desde el mar del oeste hasta el mar del este.




Como acaban de leer,  se mencionan cuatro mares en los cuatro puntos cardinales, que podemos relacionar en el mapa en el mar del sur con el Oceano Pacífico, el mar del Este con el Golfo de Honduras, el mar del Oeste con el Golfo de México y el mar del norte con el Mar Caribe.

Como vemos, todo encaja en la Geografia de Centroamerica, tanto en la ubicación entre estos mares como en las distancias entre las tierras de nefitas y lamanitas y las tierras de nefitas y Jareditas.

Otra prueba mas, pero no la última que publicaré, de la irrefutable historicidad del Libro de Mormón.



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José Smith y William Miller

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Cuando estaba preparando al artículo anterior sobre el Arco Iris, descubrí unas palabras del Profeta José Smith sobre William Miller que me resultaron muy interesantes.

Básicamente, tanto José Smith como William Miller son figuras importantes en el mundo religioso de Estados Unidos, y por extensión de todo el mundo, en el siglo XIX, y durante mucho tiempo estuve pensando si habría algún comentario del Profeta José al respecto, ya que fueron contemporáneos y tuvieron que conocerse, por lo menos en sus ideas y enseñanzas.

José Smith es el Profeta de la Restauración y primer Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nuestro querido y reconocido primer profeta de esta época, mientras que William Miller fue un predicador Bautista que en los años 1830 a 1844 estudió la Biblia y creyó descubrir una profecías escondidas en ella, que, bien interpretadas, facilitarían la fecha de la Segunda Venida de Cristo.

Como podrán ver extensamente en su biografía que he copiado al final de la Wikipedia, creó un gran revuelo espiritual en su época y sobre todo, por el fracaso de sus predicciones, aunque él siempre reconoció que debía haber algún fallo en los cálculos, pero que los datos eran seguros y fiables.

Aunque murió sin poder comprobarlo, sus enseñanzas perduraron, con alguna modificación y justificación al respecto, en dos grandes grupos religiosos que hoy conocemos y son, como nosotros, de pequeño numero pero de buena influencia en la cristiandad, hablamos de los Adventistas del Séptimo Día y de los Testigos de Jehová, ambos herederos de las tesis de Miller.

Miller puso una fecha para la Segunda Venida de Cristo, que luego se modificó unos meses cuando no se cumplió, aunque ésta última también fue un fracaso.

Veamos lo que dijo el profeta José, unos días antes de la primera fecha y veamos los resultados de ambas predicciones.




He preguntado al Señor acerca de su venida, y mientras preguntaba, el Señor me dió una señal, y dijo: "En los días de Noé puse un arco en los cielos como señal de que en cualquier año que se viera el arco, el Señor no vendría, sino que habría siembra y siega durante ese año; mas cuando viereis retirar el arco, será por señal de que habrá hambre, pestilencia y grande aflicción entre las naciones, y que la venida del Mesías no está muy lejos."

Pero voy a tomar sobre mí la responsabilidad de profetizar en el nombre del Señor, que Cristo no vendrá este año, como el hermano Miller ha profetizado, porque hemos visto el arco.

Y también profetizo, en el nombre del Señor, que Cristo no vendrá en cuarenta años; y si Dios alguna vez ha hablado por mi boca, digo que Cristo no vendrá para ese tiempo.

Hermanos, cuando lleguéis a casa, escribid esto para que no se olvide. Jesucristo jamás reveló a ningún hombre el tiempo preciso en que El iba a venir. Id y leed las Escrituras, y veréis que no hay nada que especifique la hora exacta en que ha de venir; y todos los que dicen lo contrario son maestros falsos. Hay algunas cosas importantes concernientes al oficio del Mesías en la organización del mundo, sobre las cuales hablaré más adelante. El Dios Omnipotente os bendiga y derrame su Espíritu sobre vosotros, es la oración de vuestro indigno siervo. Amén. —D.H.C. 6:249-254. (Mar. 10 de 1844.)



Interesante descubrir algunas cosas en estas breves palabras, primero el respeto con que trata a Miller llamándolo hermano, aunque no sea de su credo, lo trata con respeto y consideración, cosa que no suelen hacer muchos otros cristianos con nosotros o con otros grupos cristianos.

Segundo, que frente a tanto erudito y teólogo de la Biblia que cree que puede 'descubrir' secretos en ella que nadie más sabe y que, penosamente, el tiempo deja en evidencia, el Profeta José, supongo que inquieto por el revuelo que se había montado en su época, no buscó confrontación, ni realizó estudio alguno, sino que preguntó al Señor sobre el tema, eso hermanos y hermanas, es la clave de todo, preguntar a Dios y buscar sabiduría de la fuente original, de Nuestro Padre.

Tercero, que recibiendo revelación del Señor, pudo afirmar categóricamente que Cristo no vendría en la fecha indicada por el hermano Miller y ni siquiera lo haría en los siguientes cuarenta años, cosa que todos hemos podido comprobar.

De todo ello, podemos deducir, una vez más sin ningún género de dudas, que José Smith fue un profeta verdadero de Dios y que ésta, junto con otras muchas profecías que hizo en su vida, se cumplieron, demostrando con pruebas, su misión divina.

Les dejo con la biografía y datos completos.






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William Miller (predicador)

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William Miller
Información personal
Nacimiento15 de febrero de 1782 Ver y modificar los datos en Wikidata
Pittsfield, Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento20 de diciembre de 1849 Ver y modificar los datos en Wikidata (67 años)
Hampton, Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadEstadounidense Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónTeólogo Ver y modificar los datos en Wikidata
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William Miller (1782-1849) fue un predicador laico bautista, militar, campesino y jefe cívico local en Low Hampton, en el este de Nueva York. Estudiante de la historia y la profecía bíblica, a partir de sus estudios comenzó a predicar en 1831 el inminente segundo advenimiento de Cristo.
Es considerado como el fundador del Movimiento Adventista (también conocido como Movimiento Millerista), de los años 1830 y 1840 en Norteamérica. Entre sus descendientes espirituales directos existen varias denominaciones, incluyendo la Iglesia Adventista del Séptimo Día, la Iglesia de Dios (Séptimo día) y movimientos posteriores que se fundaron con la inspiración directa del énfasis de Miller en la profecía bíblica, incluyendo el Movimiento de Estudiantes de la Biblia (Testigos de Jehová).

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Visión religiosa


Casa de Miller en N.Y.


Después de la guerra, y siguiendo a su liberación del ejército el 18 de junio de 1815, Miller regresó a Poultney. Sin embargo, poco después de su retorno, se mudó con su familia de regreso a Low Hampton, en donde compraron una granja[9]​ (ahora un sitio histórico poseído y administrado por El Ministerio de la Herencia del Adventista). A través de este período, Miller estuvo profundamente preocupado por la pregunta de la muerte y la vida después de la muerte. Esta reflexión sobre su propia mortalidad siguió a las recientes muertes de su padre y su hermana; y su experiencia como soldado en la guerra. Miller aparentemente sentía que solo había dos opciones posibles después de la muerte: la aniquilación o la rendición de cuentas; con ninguna de las dos se sentía cómodo.
Pronto después de su retorno a Low Hampton, Miller tomó medidas tentativas hacia la recuperación de su fe Bautista. Al principio procuró combinar ambas, exponer públicamente su Deísmo mientras que simultáneamente asistía a la iglesia Bautista local. Su asistencia se tornó en participación cuando le pidieron leer el sermón del día durante una de las frecuentes ausencias del ministro local. Su participación se convirtió en comisión un domingo, cuando estaba leyendo un sermón sobre los deberes de los padres y fue elogiado con emoción.[10]​ Miller registró la experiencia: "Repentinamente el carácter de un salvador fue vívidamente grabado en mi mente. Parecía que podía haber un Ser tan bueno y compasivo como para sacrificarse a sí mismo por nuestras faltas, y de tal modo salvarnos de sufrir la pena del pecado. Inmediatamente sentí cuan amoroso semejante "Ser" debería ser; e imaginé que yo podría arrojarme a los brazos de Él, y confiar en la misericordia de Él, un Ser tan Único".[11]
Después de su conversión, Miller fue pronto confrontado por sus amigos deistas para justificar su renovada fe. Él lo hizo examinando la biblia detalladamente, declarando a uno de sus amigos: "Si me diera tiempo, yo armonizaría todas las contradicciones aparentes para mi satisfacción, o seré aún un deista."[12]​ Miller comenzó con Génesis 1:1, estudiando cada verso y sin avanzar hasta que sentía que el significado estaba claro. De esta forma se convenció primeramente, que el Postmilenarismo no era bíblico; y en segunda, que la Segunda Venida de Cristo estaba revelada en la Profecía de la biblia.
Basando su creencia principalmente en Daniel 8:14: "Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado", y usando un principio interpretativo conocido como el "Principio de día-año"; Miller concluyó que la purificación del santuario (Templo de Jerusalén) representaba la purificación de la tierra por fuego en la Segunda Venida de Cristo. Para Miller y otros usuarios de este principio, un día en la profecía debería ser leída como un periodo de un año (365 días). Además, Miller estaba convencido que el período de 2.300 días había comenzado en 457 a.c. con el Decreto para reconstruir Jerusalén de Artajerjes I de Persia. Cálculos simples revelaron que este período terminaba en el año 1843 y por lo tanto, en esa fecha, ocurriría el regreso de Cristo. Miller escribió: "Llegué entonces a la solemne conclusión, que en cerca de veinticinco años a partir de esa fecha (1818), todos los asuntos de nuestro estado actual, se colapsarían".[13]
Aunque Miller estaba convencido de sus cálculos en 1818, continuó con sus estudios en privado hasta 1823 para asegurarse de la autenticidad de sus interpretaciones. En septiembre de 1822, Miller plasmó formalmente sus conclusiones en un documento de 20 puntos, incluido el artículo 15: "Yo creo que la segunda venida de Jesucristo está cerca, casi en puerta, aún dentro de veinte años, o antes de 1843".[14]​ Sin embargo, Miller continuó sin leerlo públicamente hasta el primer domingo de agosto de 1831 en el pueblo de Dresden.[15]
En 1832 entregó una serie de dieciséis artículos al Telégrafo de Vermont (Vermont Telegraph, una publicación Bautista). El primero de estos fue publicado el 15 de mayo, a lo que Miller comenta sobre la respuesta del público: "Comencé a ser inundado con cartas preguntándome sobre mis opiniones, y visitantes se reunieron conmigo para conversar del tema".[12]​ En 1834, incapaz de cumplir con muchas de las peticiones urgentes y con invitaciones para viajar y predicar que había recibido, Miller publica una sinopsis de sus enseñanzas en un escrito de 64 páginas con el título de: Evidencia de las Escrituras y la Historia sobre la Segunda Venida de Crísto, cerca del año 1843: Exhibido en un Curso de Conferencias (Evidence from Scripture and History of the Second Coming of Christ, about the Year 1843: Exhibited in a Course of Lectures).

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Millerismo


Cartel profético Millerista sobre las profecías de Daniel y Revelaciones del año 1843.


Desde 1840 en adelante, el Millerismo se transformó de un "movimiento regional oscuro, a una campaña nacional". La figura clave en esta transformación fue Joshua Vaughan Himes, pastor de la capilla de la calle Chardon en Boston y un experimentado editor. A pesar de que Himes no aceptó completamente las ideas de Miller hasta 1842, estableció el periódico quincenal Señales de los tiempos el 28 de febrero de 1840, para publicarlas.[11]
A pesar de la urgencia de sus partidarios, Miller nunca fijó una fecha exacta para la Segunda Venida. Sin embargo, en respuesta a sus peticiones, redujo el período a algún día dentro del calendario Hebreo comenzando en el año gregoriano de 1843, registrando: "Mis principios en breve, son, que Jesucristo vendrá otra vez a esta tierra, limpiará, purificará, y tomará posesión del mismo, con todos los santos, en algún momento entre el 21 de marzo de 1843 y el 21 de marzo de 1844.[16]
El 21 de marzo de 1844 pasó sin incidentes, algunas discusiones y estudios posteriores resultaron en la pronta adopción de una nueva fecha: 18 de abril de 1844, basado en la interpretación caraísta del Calendario hebreo (opuesta al calendario rabínico).[17]​ Como en la fecha pasada, el 18 de abril pasó sin el retorno de Cristo. Miller respondió públicamente, escribiendo: "Confieso mi error y reconozco mi decepción; pero aún creo que el día del Señor está cerca, casi a la puerta".[18]
En agosto de 1844 en un campamento de reunión en Exeter, Nuevo Hampshire, Samuel S. Snow presentó un mensaje que llegó a ser conocido como el mensaje de los siete meses o el verdadero grito de medianoche. En una discusión basada en tipología escritural, Snow presentó su conclusión (aún basada en la profecía de los 2300 días de Daniel 8:14), que Cristo regresaría el décimo día del séptimo mes del presente año 1844.[19]​ Otra vez usando el calendario de los judíos caraístas, el día fue determinado como el 22 de octubre de 1844.

El Gran Chasco

El 22 de octubre y el amanecer del 23 de octubre, se convirtieron en la gran decepción de los Milleristas. Hiram Edson registró que "Nuestras más profundas esperanzas y expectativas fueron destrozadas, y un espíritu de angustia vino sobre nosotros como nunca antes había experimentado... lloramos y lloramos hasta el atardecer."[20]​ Después del Gran Chasco muchos Milleristas simplemente renunciaron a sus creencias. Algunos no lo hicieron y proliferaron puntos de vista y explicaciones. Miller inicialmente parecía creer que la Segunda Venida de Cristo aún iba a tener lugar, que "el año de expectativa estaba de acuerdo a la profecía; pero... que debía de haber algún error en la cronología de la Biblia, que provenía de algún error humano, que podría haber desechado alguna fecha y que esto de alguna forma contará para la discrepancia."[21]​ Miller nunca renunció a su creencia en la Segunda Venida de Cristo. Murió el 20 de diciembre de 1849, aún convencido que la Segunda Venida era inminente. Miller fue enterrado cerca de su casa en Low Hampton, Nueva York. Su casa está registrada como Lugar Histórico Nacional de los Estados Unidos y es preservada como museo: Casa de William Miller.
Después de octubre de 1844, donde ocurrió el llamado "gran chasco", el movimiento se dividió en varios grupos. Algunos volvieron a sus iglesias anteriores. Otros continuaron buscando fechas para el cumplimento de la profecía. Otros buscaron una explicación acerca del porqué Cristo no había venido, pues estaban seguros de que los cálculos de Miller eran correctos, y que la Biblia no se equivocaba. Como resultado de sus estudios, llegaron a la conclusión de que el error de Miller no había estado en la fecha, sino en el evento que ocurriría al finalizar la profecía. Miller y sus seguidores habían interpretado el texto de Daniel 8:14 "... y luego el santuario será purificado", y como una referencia a la purificación de la tierra en el momento de la Segunda Venida de Cristo, pero al estudiar más profundamente la epístola a los Hebreos pudieron comprender que la obra del Santuario que Dios mandó realizar por el Sumo Sacerdote en el desierto era llevada a cabo por Cristo en el cielo, y por lo tanto la profecía debía referirse a la obra de Cristo en el Santuario celestial y no a la purificación de la tierra. En el santuario del desierto, una vez al año el sacerdote entraba en el Lugar Santísimo para purificar el santuario terrenal con la sangre del cordero sacrificado. Asimismo Cristo debía entrar en el Lugar Santísimo del cielo. Al estudiar la obra y la construcción del santuario terrenal se pudo encontrar que este había sido mostrado a Moisés en visión en el monte (Éx 25:40; 26:30 y 27:8); por tanto, si tenía el mismo modelo que el Santuario celestial, Cristo estaba pasando al Lugar Santísimo del cielo, y estaba llevando a cabo el Juicio que realizaba el sumo sacerdote. Lo que había ocurrido en 1844 era el comienzo del juicio, y no la Segunda Venida, ya que nadie sabe el día y la hora del regreso de Jesús (Mateo 24:36). De este grupo surgió lo que hoy es la Iglesia Adventista del Séptimo Día.







Mormones. Arco Iris y 2ª Venida Cristo.





Dos días antes de bautizarme en la Iglesia, cumplí los 15 años y las misioneras que me enseñaron el Evangelio me regalaron el libro 'Las enseñanzas del Profeta José Smith', creo que fue el primer libro, sin contar las Escrituras, que leí de la Iglesia y aunque tiene doctrinas muy hermosas y profundas, también tiene bellos principios y doctrinas sencillos de comprender para un joven converso.

Una de las cosas que me llamó a atención desde el principio fue leer sobre el Arco Iris y su función como señal y símbolo del amor de Dios y posible advertencia en los últimos días.

Es por ello que quiero compartir este hermoso artículo, no sin antes, darles una pequeña explicación al respecto con  las Escrituras y la pagina oficial de la Iglesia de Jesucristo.

Espero lo disfruten.




Génesis 9

11 Estableceré mi convenio con vosotros, y no será talada ya más toda carne con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra.
12 Y dijo Dios: Esta es la señal del convenio que yo establezco entre yo y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por todas las generaciones perpetuas.
13 Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del convenio entre yo y la tierra.
14 Y acontecerá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes.
15 Y me acordaré de mi convenio que hay entre yo y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más aguas de diluvio para destruir toda carne.
16 Y estará el arco en las nubes, y lo veré para acordarme del convenio sempiterno entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra.
17 Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del convenio que he establecido entre yo y toda carne que está sobre la tierra.



Y para más aclaración veamos lo que nos dice al respecto la Guía de estudio de las Escrituras

Arco iris 






Señal visible del convenio de Dios con Noé (Gén. 9:11–17). En TJS, Génesis 9:21–25 (Apéndice — Biblia), se explica que el convenio abarcaba además de la promesa de que la tierra nunca más sería cubierta por las aguas, que la Sion de Enoc volverá y que el Señor volverá a morar en la tierra.



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Por qué el momento en que ningún arco iris aparezca en el cielo podría ser un signo de la Segunda Venida.


por  | 25 de octubre de 2017

Vida Mormona




Cuando era niño, siempre miraba por la ventana después de una tormenta y escaneaba el cielo gris sobre mi cabeza. 
Espeba pacientemente, con la esperanza de echar un vistazo a lo que mi cerebro de la Edad Primaria pensó que era el fenómeno mágico: un arcoiris. 

No recuerdo cuándo, pero desde una edad temprana, me habían enseñado que los arcoiris eran una señal de Dios de que la tierra nunca más se inundaría. 
Para mí, esto solo se agregó a sus misteriosas cualidades y me hizo aún más ansioso por buscar ese colorido letrero del cielo. 
No fue hasta que fui mucho mayor que aprendí que el arcoiris, o la falta de él, era otra señal, una señal de la Segunda Venida. 
Cuando José Smith le preguntó al Señor acerca de Su segunda venida y las señales que lo precederían, recibió esta respuesta:

"He pedido al Señor acerca de su venida, y mientras le pedía al Señor, él me dio una señal y dijo: 'En los días de Noé, hice un arco en el cielo como señal y signo de que en cualquier año el arco debería verse, es que el Señor no vendrá, sino que debería haber tiempo de siembra y cosecha durante ese año: pero cuando veas el arco retirado, será una señal de que habrá hambre, pestilencia y gran angustia entre las naciones, y que la venida del Mesías no está muy distante '"(Joseph Fielding Smith," Enseñanzas del profeta José Smith ", Sección Seis 1843-44, p.341). 






Si bien hay cierta discusión sobre si la ausencia de arcoiris en el cielo es figurativa o literal, Bruce R. McConkie pareció pensar que era una señal literal de la Segunda Venida. En su libro, The Millennial Messiah, McConkie también afirma la ausencia de arco iris como un signo de la Segunda Venida y lo enumera con otros eventos visuales.

"Y las señales en el cielo arriba no se parecen a nada que haya visto el hombre. La sangre está en todas partes, el fuego y los vapores del humo llenan los cielos atmosféricos. Ningún hombre ha visto un arco iris este año" (Bruce R. McConkie, "El Mesías Milenario" Capítulo 2: Eternidad y las Siete Edades).


José Smith también dice: "Jehová ha puesto arco en la nube por señal de que, si bien se verá, el tiempo de la siembra y la cosecha, el verano y el invierno no fallarán, sino que cuando desaparezca, ay de esa generación, porque he aquí. el fin viene pronto "(Joseph Fielding Smith," Enseñanzas del profeta José Smith ", Sección Seis 1843-44).





Sin embargo, debido a que podía sentir la ansiedad de los santos, incluso entonces, que la Segunda Venida se acercaría pronto, José Smith profetizó que la Segunda Venida no ocurriría ese año, 1844 o incluso 40 años a partir de ese momento. Además, dijo, "Jesucristo nunca le reveló a nadie la hora exacta en que vendría. Ve y lee las Escrituras, y no puedes encontrar nada que especifique la hora exacta en que vendría, y todo aquel que lo diga es un falso maestro "(Joseph Fielding Smith," Enseñanzas del profeta José Smith ", Sección Seis 1843-44).

Por lo tanto, aunque es posible que no sepamos la fecha exacta en que Cristo volverá, hay alguna evidencia que sugiere que la ausencia de arcoiris podría darnos una pista de que la Segunda Venida podría producirse muy pronto.


Título de la imagen
Las enseñanzas del profeta José Smith son una valiosa herramienta de referencia que pertenece a la biblioteca de cada Santo de los Últimos Días, a las que hay que referir y leer para conocer las sutilezas de los principios del Evangelio. Este libro es un gran regalo para los misioneros, los nuevos conversos y todos los que desean una comprensión más profunda de los principios del Evangelio.


Mormones y servicio caritativo 2



En estas fechas tan especiales, y para ir terminando el año, un artículo breve pero muy hermoso sobre el resultado de la ayuda humanitaria que presta la Iglesia, tanto como Institución, como por sus miembros individualmente.

Hace pocas fechas el Presidente de los Estados Unidos visitó la Manzana de Bienestar y elogió efusivamente todos los proyectos humanitarios que se realizan.

No obstante, quiero hacer unas pequeñas anotaciones.

Primero, no hacemos esto para presumir ni para buscar la gloria del mundo, sino que lo consideramos un deber sagrado y un privilegio poder ayudar y servir a quien lo necesite, no importe su religión, raza o situación.

Segundo, además de todos estos proyectos humanitarios, la Iglesia cuida del bienestar temporal de sus miembros, a través del almacén del Obispo y el fondo de Ofrendas de Ayuno, que cada Obispo administra para los miembros de sus Barrios ( Congregaciones locales).

Me consta, aunque no tengo cifras, que en lugares cercanos a mi, Barrios han ayudado a un gran porcentaje de sus miembros en èpocas de crisis, por lo menos una de cada cuatro familias, y un porcentaje menor en estos momentos de menos crisis, pero siempre, cada mes, desde que soy miembro, sé de familias y personas que han recibido ayuda en sus Barrios para los servicios básicos, a fin de que los santos no sufran más de lo necesario y ello, gracias a la generosidad de aquellos que tienen más.

Me produjo mucha pena ver un artículo en un blog antimormon en el que se burlaban y menospreciaban la ayuda humanitaria de la Iglesia, ¨sacando las cuentas¨de una forma despreciativa y falsa, por lo que el artículo que les acompaño, cita fuentes ajenas la  Iglesia, fuentes periodisticas, estadísticas y gubernamentales, que muestran el buen esfuerzo humanitario de la Iglesia y de sus miembros y amigos.

Que Dios les bendiga.






"USA Today" señala que Utah, con su "alta población mormona", es el estado más caritativo del país


por  | 30 de noviembre de 2017
Vida Mormona





Gracias a Deseret News por darnos a conocer esta historia .
Desde las etiquetas con el nombre negro de los misioneros y el Libro de Mormón hasta los impresionantes templos y nuestra creencia en las familias eternas, los mormones son conocidos por muchas cosas. 

Más recientemente, USA Today señaló que Utah, un estado con "una gran población mormona" es el estado más caritativo del país en 2017.
Los hallazgos, que fueron recopilados de un informe de WalletHub , definen caridad como "voluntariado y servicio" y "donaciones benéficas" y utilizaron datos de la Oficina del Censo de EE. UU., Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE. UU., Servicio de Impuestos Internos, Feeding America y Gallup.

Esta no es la primera vez que a los mormones se les acredita ser caritativos. En 2012, un estudio de Pew Research encontró que el 73 por ciento de los mormones creen que trabajar para ayudar a los pobres contribuye a ser un "buen mormón" y, en promedio, los mormones dan nueve veces más horas (36 horas al mes) para trabajar como voluntarios. 

Así que no sorprende que Utah, con su gran población de mormones, encabezó la lista de WalletHub como el estado con la tasa más alta de voluntarios, horas de trabajo voluntario per cápita, participación de ingresos agregados donados a organizaciones benéficas y parte de la población que dice haber donado tiempo .

Maryland y Minnesota siguieron a Utah por el segundo y tercer puesto en la lista, mientras que Hawái fue clasificado como el estado menos caritativo, ubicándose en el puesto 49 en general para voluntariado y servicio y en el puesto 44 para donaciones benéficas.