Mormones y la Biblia, 1ª parte


1 Nefi 19

23 Y les leí muchas cosas que estaban escritas en los libros de Moisés; pero a fin de convencerlos más plenamente de que creyeran en el Señor su Redentor, les leí lo que escribió el profeta Isaías; porque comparé todas las Escrituras a nosotros mismos para nuestro provecho e instrucción.

Los Santos de los Últimos Días amamos la Biblia, creemos en la Biblia, enseñamos de la Biblia y compartimos nuestro amor por la Biblia.

Tal como lo enseñó Nefi en el versículo anterior, amamos y atesoramos las palabras de Moisés e Isaías y todos los profetas de la Biblia y las estudiamos  y enseñamos.

El hecho de que se nos llame mormones, a causa de nuestra creencia en el Libro de Mormón, como otro volumen de Escrituras similares a la Biblia, ha creado unos prejuicios enormes en cuanto a nuestra creencia sobre la Biblia, como si no la valorásemos o incluso, la menospreciásemos en comparación con el Libro de Mormón.... nada más lejos de la realidad.

Russell M. Nelson, “Testigos de las Escrituras”, Conferencia General de octubre de 2007

Las Escrituras de la Restauración no compiten con la Biblia, sino que la complementan.


Efectivamente, tal como dijo el Apóstol Nelson, las nuevas Escrituras que tenemos en estos últimos días, no compiten ni menosprecian, sino que se complementan entre ellas, tal como lo profetizó el profeta Ezequiel en su capítulo 37


15 Y vino a mí la palabra de Jehová, diciendo:
 16 Y tú, hijo de hombre, toma ahora un palo y escribe en él: Para Judá, y para los hijos de Israel, sus compañeros. Toma después otro palo y escribe en él: Para José, palo de Efraín, y para toda la casa de Israel, sus compañeros.
 17 Júntalos luego el uno con el otro, para que sean uno solo, y serán uno solo en tu mano.
Recuerden que palo significa rollo de Escrituras, como se ve en la imagen inferior, y que el palo de Judá es la Biblia, que procede de los judíos, y el palo de José es el Libro de Mormón, que procede de los nefitas y lamanitas.




Usamos cualquier versión de la Biblia que sea, aunque según idiomas, se prefiere una versión a otra, en inglés habitualmente se usa la King James version, o version del Rey Santiago, y en español usamos la Reina Valera, pero de hecho, mi primera Biblia que tuve era una Nacar Colunga, y esa fue la primera que leí completa, antes de tener una Reina Valera, y la verdad es que ambas son muy buenas.

“Los profetas de los últimos días hablan sobre el Antiguo Testamento”, Liahona,febrero de 2002

La Santa Biblia ha tenido mayor influencia para bien en el mundo que cualquier otro libro jamás publicado… La razón de la gran influencia para bien de la Biblia es que es un libro inspirado; contiene la palabra de Dios a Sus profetas, quienes escribieron y proclamaron según las indicaciones del Espíritu Santo desde el comienzo del mundo.
Y de hecho, y para sorpresa de muchos detractores, y quizás para muchos miembros que no se hayan dado cuenta de ello, el libro que más estudiamos en la Iglesia es la Biblia.

Una de las tres reuniones que tenemos cada domingo, la Escuela Dominical, tiene cuatro cursos para los adultos que se repiten cíclicamente, es decir, después de dar los cuatro, se comienza de nuevo por el primero, y así sucesivamente. Cada año se estudia un volumen de las Escrituras, pero la Biblia se estudia el Antiguo y Nuevo Testamento,  que serían dos cursos, los otros dos, serían el Libro de Mormón y Doctrina y Convenios, estudiándose cronológicamente, es decir, desde el principio hasta el final, denominándose este tipo de enseñanza, secuencial.

Por todo ello, de los cuatro cursos de estudio, dos estudiamos la Biblia, lo que la convierte en el Libro más usado y estudiado de la Iglesia.



En el resto de reuniones se estudian doctrinas y principios, o enseñanza conceptual, usando indistintamente los cuatro libros canónicos de la Iglesia.

Otra prueba más, son los cursos de seminario, curso que se dan clases diarias para los jóvenes de 14 a 18 años, normalmente antes de ir a su Instituto,  y que dan los cuatro cursos de enseñanza secuencial sobre las Escrituras, y en ellos se repite el modelo anterior, Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, Libro de Mormón e Historia de la Iglesia.




Así es que creo que queda demostrado claramente nuestro amor y respeto por la Biblia, y nuestro hincapié en su estudio y enseñanza.


Tenemos mucho amor y respeto por la Biblia, como dice en la página oficial de la Iglesia, www.lds.org

¿Qué es la Santa Biblia?
La Biblia contiene literalmente en sus páginas el Espíritu de Cristo que convierte y sana, y que durante siglos ha hecho volver el corazón de los hombres hacia Él, guiándolos a orar, a elegir el sendero correcto y a buscar para encontrar a su Salvador.
La Santa Biblia lleva bien su nombre. Es santa porque enseña la verdad, es santa porque nos consuela con su espíritu, es santa porque nos enseña a conocer a Dios y a comprender Sus tratos con los hombres, y es santa porque a través de sus páginas testifica del Señor Jesucristo.

Quizás ese prejuicio erróneo se deba a dos cosas que quisiera destacar.

Primero, el hecho de hacer mucho énfasis en el Libro de Mormón, puesto que es el mejor misionero de la Iglesia, el libro poderoso que convierte almas y que nos distingue del resto de la cristiandad, y que además, testifica de la veracidad de la Restauración del Evangelio en estos últimos días.

Al insistir tanto en que se lea el Libro de Mormón, para recibir un testimonio del Espíritu Santo y poder saber por uno mismo que tenemos profetas modernos y revelación personal, hace que algunos piensen que ponemos a la Biblia en segundo lugar, y no es así, puesto que la Biblia es aceptada por todo el mundo cristiano y no necesitamos hablar más de ella para que todos la acepten, eso ya es un hecho.

Segundo, que afirmemos que la Biblia ni está completa, ni está perfecta, lo cual es una realidad que muchos niegan, pero que es un hecho.

Biblia, Infalibilidad de la

Los Santos de los Últimos Días tienen gran reverencia y amor por la Biblia. La estudian y se esfuerzan por vivir conforme a sus enseñanzas. Atesoran el testimonio que contiene acerca de la vida y misión del Señor Jesucristo. Sin embargo, no creen que la Biblia, tal y como se encuentra en la actualidad, carezca de errores.

En el Articulo de Fe número 8 se indica que creemos que la Biblia está, cambiada e incompleta, pero ello no significa que no contenga la verdad, todo lo contrario, si se entiende el Evangelio en todo su conjunto, se pueden distinguir aquellas faltas o diferencias que pueda tener, pero esto lo aclararé mas completamente en otro artículo posterior, para tratarlo seriamente y en profundidad.


Espero que nuestros detractores hayan aprendido cuanto estimamos la Biblia y los propios miembros, recordemos cuanto amamos y atesoramos la Biblia en nuestras vidas.





Templos Mormones y Templos Egipcios




Si hay algo que me fascina es la Historia, sobre todo la Antigua, y de entre todas ellas, la Historia de Egipto siempre me ha cautivado.

En el año 2007 pude ver cumplido mi sueño y visitar Egipto, realizando un pequeño crucero por el Nilo y visitando las principales ciudades y Templos de sus riberas, hasta terminar en el Cairo, a la sombra de sus majestuosas pirámides.

Sin embargo, algo que me fascinó, fueron sus hermosos Templos y todo el significado que encerraban, más allá de esta vida y la conexión con la Eternidad.

Cierto es que toda el panteón de divinidades se alejan del judeo-cristianismo original, pero no hay que olvidar que, a pesar de los cambios que se efectuaron en su adoración, su origen está íntimamente relacionado con los primeros Patriarcas Bíblicos y su relación con el Pueblo del Convenio es intensamente próxima.

Por todo ello, más allá de la mitología y creencias, la base de su adoración era muy similar a las hebraicas, por lo que resulta muy interesante su estudio, especialmente la arquitectura de sus Templos, muy similares al Tabernáculo y al Templo de Salomón.

Recuerdo, en el Templo de Luxor, que tras cruzar los pilonos de la entrada, atravesar el patio y las salas hipóstila e hipetra, accedimos al Santuario, el lugar más sagrado, pequeño pero consagrado a su dios, ahí el guía nos explicó que abriendo todas las puertas, se podía ver el exterior, una perfecta simetría que acercaba al hombre a Dios y le permitía ascender hasta su presencia.

Dicho lo anterior, y leyendo alguna vez al respecto, pude saber que hay muchas similitudes entre los Templos egipcios antiguos y los actuales Templos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y en siguiente artículo, lo ejemplifica muy bien, y por ello quería compartirlo con todos ustedes, espero lo disfruten.





3 Conexiones fascinantes de Culto y creencias entre los Templos SUD y los antiguos templos egipcios 



por  | 21 de Oct., el año 2016


Mi estudio académico del mundo antiguo durante los últimos 40 años me ha enseñado una profunda lección sobre los tiempos modernos: los Santos de los Últimos Días deben ser los más optimistas de cualquier grupo de personas en la historia. Si realmente entendemos el propósito final de Dios detrás de todo lo que se hace en su iglesia, el optimismo no puede dejar de filtrarse en nuestras almas.    
Dejame explicar.
Unos temas positivos poderosos han surgido de mi estudio de las culturas del antiguo Cercano Oriente (Egipto, Mesopotamia, Siria y Palestina, Anatolia, Grecia, y Roma).

Una de ellas es la centralidad y la importancia de un templo en casi todas las culturas. Otra es la búsqueda incesante de la humanidad a entrar en contacto con la comunión divina, a fin de  disfrutar con los dioses,  que son adorados y honrados en los templos. Este deseo de estar en comunión con la deidad en santuarios especiales es tan antigua como la misma civilización occidental. Y también es un deseo importante en poder de los Santos de los Últimos Días.


1. Medición de la Eternidad


Quizás los ejemplos más antiguos documentados de intentar comunicarse con la deidad son el pueblo de Egipto. Unificado como un reino bajo un dios-rey (faraón) alrededor de 3000 A.C, los antiguos egipcios no sólo creían que podían disfrutar de la comunión con los dioses, sino que creían firmemente que podrían ser como los dioses. Egipcios estaban obsesionados con la vida eterna. Prácticamente todo el mundo después de 2000 A.C que no era un esclavo pensaba en la eternidad.

Los antiguos egipcios imaginaron dos zonas horarias, contiguas paralelas, tanto de origen cuando los dioses crearon el mundo.Una zona fue la línea de tiempo de los vivos, en el que nacieron los seres humanos, vivió su vida, tuvo sus carreras, y ha logrado cosas, grandes o pequeños. La otra era la zona de los dioses, o en la zona de la eternidad, en el que todos vivieran para siempre, movido alrededor y sin limitación temporal ni mortales, disfrutado de todas las asociaciones de familias cosas-continuas buenas, incluyendo la relación marido-mujer, la compañía de los dioses, y la capacidad de avanzar y retroceder entre las zonas de influir en la actividad mortal.

La muerte fue el evento de transición y portal a través del cual los seres humanos pasa con la esperanza de obtener la admisión a la zona de la eternidad. Esta obsesión por la eterna vida vida, con y como los dioses, es obvia para los viajeros de hoy en casi todas partes la cultura egipcia, y  se muestra con imágenes de objetos tales como templos, tumbas, pirámides y momias

2. Los templos egipcios y templos de los Últimos Días


Hugh Nibley dijo: "El objetivo comúnmente expresado y el objeto de visitar el templo [de Egipto] es 'para ver a dios'" (Nibley,Mensaje del Papiros de José Smith-una dotación de Egipto , 441).
Templos en el antiguo Egipto eran las casas de los dioses, ya que sus títulos asi lo indicaban. El antiguo nombre egipcio más común para un templo era het-netjer , lo que significaba literalmente "mansión del dios."

El templo era, en la antigua mentalidad egipcia, el lugar donde los dioses vivían en la tierra. Por lo tanto, templos también se conocen como, según el profesor alemán de la egiptología Dieter Kurth señala "casas de eternidad.":
Debido a que la naturaleza del dios tenía una dimensión cósmica, el templo, en su diseño y la decoración se inspira en el mundo. Sus paredes estaban decoradas con plantas y animales, lo que representa la tierra, los techos de sus habitaciones fueron profusamente decorados con estrellas que representan el cielo, y las columnas de soporte se supone que representan las plantas y los árboles.
Cada templo egipcio tenía esta apariencia: era una copia del mundo. En las inscripciones de la época grecorromana el templo incluso fue nombrado "cielo" o "horizonte". El gran complejo de templos de Karnak era conocido como "El cielo en la Tierra."
El templo tenía que ser puro si el dios era aceptarlo como su casa. Pureza comenzó con el edificio en sí: no se permitía el ruido o la impureza en el interior del templo. El templo de Edfu, una guía por un sacerdote del antiguo Egipto , 8)


Por tanto, los templos egipcios simbolizaban la ascensión del hombre al reino de los dioses, y esos templos se construyeron para demostrar literalmente grados ascendentes de la santidad. A medida que se entra en un templo y se trasladaban hacia el interior, cada una de las tres habitaciones con particiones fue ligeramente más alto que el anterior hasta que uno llegó al Santo de los Santos. (Todo esto debería hacernos pensar de los templos SUD).
Rituales asociados a otorgar el poder y la autoridad de la vida eterna al parecer se recrea en los templos del antiguo Egipto. Estos adoradores,  unción incluidas, que eran por lo general faraón y los sacerdotes egipcios, los viste a la ropa, y llevándolos a estar delante del dios o diosa, que culminó en un abrazo ritual, donde se intercambiaron fórmulas verbales.Tallada en las paredes del templo habían jeroglíficos que significaban la entrega de las cualidades asociadas con la vida eterna. 

Dos de los más comunes son el ankh símbolo (traducido como "vida" o "vida eterna") y la era cetro (traducido como "poder y autoridad"). Con frecuencia, las palabras se combinan para formar la frase, "el poder y la autoridad para la eternidad", que está tallada en algunas paredes del templo.

Ankh

3. Llegar a ser como Dios: Un camino hacia el optimismo


Para obtener la vida eterna a todos que se esperaba para vivir por el principio de Maat , que podría traducirse como "verdad", "justicia", "armonía", "equilibrio" y "justicia". Maat era el estándar por el cual todos se midieron los seres humanos.

Los egipcios creían que todos los candidatos a la vida eterna serían juzgados por ser su corazón pesado contra la pluma de Maat , como una famosa escena de papiros egipcios representa. Un corazón tan ligero como, o más claro que, Maat era necesario. En última instancia, obtener la vida eterna era un asunto del corazón.

Quizás el efecto más significativo producido por la convicción de los egipcios que podían llegar a ser como vivir con los dioses se ve en el estado de ánimo, la perspectiva y el tono de su civilización; era profundamente optimista. Los antiguos egipcios fueron confiados, optimistas, incluso de sí mismos. Aunque estos sentimientos se negaron a veces después del Reino Antiguo, volvieron una y otra vez durante el Medio y Nuevo.

El estado de ánimo expresado por el arte egipcio, la arquitectura y la literatura era una de esperanzada anticipación del futuro.Las cosas buenas de la línea de tiempo temporal continuarían, y por lo tanto los  egipcios tenían una profunda razón para ser optimistas, serenos y confiados, incluso en la cara de -quizás especialmente, en la cara de las pruebas y tragedias de la existencia mortal. El suyo era el mejor de los mundos posibles, precisamente porque esperaban, e incluso confiaban  que el futuro sería una extensión interminable de todos los mejores aspectos del presente, que culminaría en la reunión con los dioses y seres queridos en la zona eterna. En realidad, hay tres temas principales de la vida de los antiguos egipcios: la familia, el ascenso, y el reencuentro.

Esto nos trae al presente. Los paralelos, entre la cultura egipcia antigua y moderna teología de los Santos de los Últimos Días son impresionantes y en última instancia, se centran en la verdad divina que los seres humanos pueden llegar a ser como deidad.

Los antiguos egipcios y modernos Santos de los Últimos Días afirman que el fin último de esta vida es más vida. Pero nuestra teología y las razones para el optimismo son aún más ricos. 
Como enseñó el presidente Gordon B. Hinckley, "todo el diseño del Evangelio es llevarnos adelante y hacia arriba para un mayor rendimiento, incluso, con el tiempo, a la divinidad. Esta gran posibilidad fue enunciado por el profeta José Smith en el sermón en el funeral de King  Follett y destacado por el presidente Lorenzo Snow. 
Es este concepto magnífico e incomparable: Como Dios es, el hombre puede llegar a ser! . Creo que nuestro Padre Celestial desea para sus hijos para que le acercarse en estatura y ponerse a su lado resplandeciente en la fuerza divina y la sabiduría "( Liahona, noviembre de 1994).

Al igual que los antiguos egipcios, modernos Santos de los Últimos Días deben ser las personas más optimistas sobre la tierra. No es casualidad que el presidente Hinckley era conocido por su profundo optimismo que entendía nuestro destino. Dijo, "Tengo un fuerte sentido, que eleva de optimismo con respecto a este trabajo. El Evangelio es una buena nueva. Es un mensaje de triunfo. Es una causa para ser abrazado con entusiasmo "(Liahona , noviembre de 1995).

 Tal vez el verdadero significado de la última frase del presidente Hinckley se nos escapa, pero de hecho, nos lleva de lleno de nuevo a la doctrina de la deificación y el profundo entusiasmo optimista se debe producir en cada uno de nosotros, para la palabra "entusiasmo" se deriva de una frase griega eso significa, literalmente, "Dios en nosotros."




Mormones y abuso infantil



Hay un tema, muy delicado, pero de vital importancia, y que, aunque doloroso, es necesario tratar,  a fin de que redoblemos los esfuerzos para que no se vuelva a repetir un abuso infantil más.

Es cierto que es un problema que por desgracia, va creciendo, también es verdad que hay un cierto porcentaje de personas que cometen esas terribles atrocidades.

Por pura estadística, tienen que haber depredadores infantiles entre los miembros de la Iglesia, como en cualquier otro colectivo, por pura lógica, cualquier Iglesia, agrupación deportiva o cultural, etc,. tendrá pederastas en su seno.

Eso es algo inevitable, y no es el problema en sí mismo, el problema es cómo se trata este tema y qué medios se ponen para evitarlo y para combatirlo.

Es triste que algunas Iglesias, hayan escondido o amparado a sus depredadores por encima del bienestar de las víctimas, en especial todos conocemos a dos de ellas que han tenido muchos casos, precisamente por ese encubrimiento, lo que nos alienta a trabajar por erradicar esos comportamientos de cualquier colectivo.

Es interesante pues, ver el siguiente artículo que tenía guardado desde hace un año y que ahora he redescubierto entre mis archivos, de cómo la Iglesia de Jesucristo enfrenta este problema.

Nota.- Las negritas y cursivas son mías.



Foto: Iglesia.




Cómo responde la Iglesia ante casos de abuso y maltrato a menores



Adaptación del artículo original publicado por la Sala de Prensa Mormona titulado “Abuso y maltrato a menores”.
EL ABUSO o maltrato de un niño despierta en nosotros un amplio espectro de emociones profundas imposibles de describir adecuadamente. Tal vez la razón por la que ese crimen nos conmueve tanto sea porque recordamos lo que es sostener por primera vez a nuestros propios pequeños, y experimentamos el extraordinario sentimiento de amor y el más profundo instinto paternal de cuidarlos, enseñarles y protegerlos. Es espantoso, y casi inconcebible, que alguien pueda lastimar a un niño. Es el colmo de las traiciones.
La sociedad se está unificando, se está levantando y está erradicando el abuso y el maltrato de menores. Una y otra vez vemos comunidades enteras que se movilizan para buscar a niños que se sospecha han sido raptados y abusados o maltratados. Cuando un solo niño está en peligro, se convierte en una noticia nacional.
Pero el abuso o maltrato de menores no siempre ha sido noticia en los medios noticiosos, sino que ese mal acechaba entre las sombras, casi invisible y casi siempre indecible. Sin embargo, aún antes de que el tema llegara a ser candente en los Estados Unidos, Gordon B. Hinckley, en ese entonces presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, denunció públicamente el abuso o maltrato de menores como un terrible mal. A principios de la década de 1980, él expresó nuestros pensamientos y sentimientos cuando en la transmisión mundial de una conferencia dijo: “Me alegro de que haya una mayor conciencia pública de este acto malévolo. La explotación de los niños… para la satisfacción de deseos sádicos es un pecado de los más atroces”.

Este problema está relacionado con la esencia misma de la doctrina de la Iglesia. Los niños pequeños son inocentes y valiosos a los ojos de Dios. Jesucristo vivió algunos de Sus momentos más tiernos con los niños y reservó Su lenguaje más enérgico para las personas que abusan de ellos o los maltratan. “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiese en lo profundo del mar” (Mateo 18:6). Además, la familia es el núcleo de la Iglesia. Los niños asisten a las reuniones de la Iglesia con sus padres. Entre las prácticas de la Iglesia se encuentra la noche de hogar que se realiza cada semana, durante la cual se hacen a un lado otros intereses con el fin de edificar relaciones familiares firmes. En la familia, los padres se fortalecen el uno al otro para cuidar y proteger a los hijos brindándoles un entorno idóneo para que crezcan y se desarrollen en un ambiente de amor y apoyo. La Iglesia provee un lugar de reunión para las familias que están resueltas a criar a los hijos con valores espirituales. Tanto la Iglesia como la familia tienen supremo interés en el bienestar de los niños.


Jesus con los niños. | LDS.org
Jesus con los niños. | LDS.org

La protección de la Iglesia a los niños

La función de la Iglesia en la guerra comunitaria contra el oprobio del abuso y el maltrato es aprender lo que podamos, enfrentar el problema donde exista y compartir nuestras experiencias con otros que tengan la misma motivación.
Una congregación Santo de los Últimos Días es como una gran familia, un grupo de personas que trabajan unidas con un espíritu de apoyo mutuo. Por mucho tiempo la Iglesia ha instado a las familias a hablar del abuso y maltrato de menores, y de informarse de cómo reconocer y prevenir tales tragedias. Los líderes de la Iglesia han hablado del tema más de treinta veces en conferencias mundiales de la Iglesia y es el tema de una lección que se enseña con regularidad en las reuniones dominicales.
Además, la Iglesia ha elaborado extensos materiales de capacitación y videos que se utilizan para capacitar a los líderes de la Iglesia sobre la manera de detectar el abuso y brindar la respuesta pertinente. Se ha dispuesto una línea de ayuda disponible las 24 horas en los Estados Unidos y Canadá, dotada de asesores profesionales que brindan consejos personalizados, para que los líderes locales puedan tomar las medidas adecuadas en cada caso. Los líderes de otras regiones del mundo cuenta con recursos locales de apoyo para atender situaciones de abuso o maltrato.
Por último, la Iglesia está haciendo todo lo posible por fortalecer a las familias. Toda persona y toda institución debe hacer su parte pero, a fin de cuentas, la mejor defensa contra el abuso y maltrato de menores es tener familias fuertes, amorosas y vigilantes. El entonces presidente de la Iglesia, Gordon B. Hinckley, dijo: “Todo esto seguirá sucediendo y empeorará a menos que exista un reconocimiento serio, una convicción fuerte y ferviente con respecto al hecho de que la familia es un instrumento del Todopoderoso. Es Su creación; es también la unidad básica de la sociedad”.


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La ayuda de la Iglesia a las víctimas

El primer interés de la Iglesia es ayudar a la víctima. La naturaleza de los cristianos es servir y amar con compasión a los que sufren la agonía del abuso y el maltrato; es parte integral de nuestro ministerio. Dentro de la Iglesia, las víctimas pueden encontrar guía espiritual que con el tiempo les lleva a sanar a través de la fe en Jesucristo. Además, a las víctimas del abuso y el maltrato se les ofrece terapia profesional para que puedan beneficiarse de la mejor pericia secular, sin importar si pueden pagar o no.
El manual oficial de instrucciones de la Iglesia para sus líderes declara que la primera responsabilidad de la Iglesia es ayudar a los que han sido víctimas del abuso y el maltrato y proteger a los que pudieran ser vulnerables al abuso y el maltrato en el futuro.
Desde su fundación, los conceptos y la doctrina centrales de la Iglesia tocante a la familia han brindado ese apoyo. Adicionalmente, en 1995 se estableció una línea de ayuda para dar a los obispos acceso inmediato a terapeutas profesionales para guiarles en la protección de las víctimas del abuso y el maltrato. Los obispos son buenas personas, pero es imposible que entiendan todas las complejidades del abuso y maltrato de menores, incluso las distintas regulaciones al respecto. Lo que pueden hacer es llamar al número telefónico de la línea de ayuda cuando un menor esté en peligro. Con una sola llamada, pueden recibir guía de profesionales experimentados.
Por ejemplo, si un adolescente le comunica a su obispo que es víctima de abuso, la primera llamada que hace el obispo es a la línea de ayuda para pedir recursos para ayudar a la víctima y evitar que haya más abuso. Si el incidente es de carácter delictivo, el obispo recibe además instrucciones sobre la forma de informar el delito a las autoridades legales. No sabemos de ninguna otra iglesia que brinde asistencia profesional a sus ministros para ayudar a las víctimas del abuso las 24 horas del día, 365 días del año. Aunque ningún sistema es infalible, las víctimas están recibiendo la protección y los cuidados que necesitan.
El presidente Gordon B. Hinckley, en una entrevista con Mike Wallace, del programa 60 Minutes de CBS, dijo esto: “Me preocupan profundamente las víctimas de esto. Siento una profunda compasión por ellas. Deseo que hagamos todo lo que podamos por aliviar el dolor, por detener este mal antes de que suceda… No sé de ninguna otra organización de este mundo que haya tomado medidas más exhaustivas, que haya procurado con mayor ahínco, que haya hecho más por abordar y solucionar este problema, que se haya esforzado más por resolverlo, por hacer algo para producir un cambio. Reconocemos la espantosa índole de ello y deseamos ayudar a nuestra gente, llegar a ellos y prestarles asistencia”.


El presidente Gordon B. Hinckey fue claro en cuanto a la responsabilidad de los agresores. | Foto: LDS.org

El trato de la Iglesia al agresor

En pocas palabras, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tiene una política de tolerancia cero en lo que respecta a los que abusan o maltratan a menores. Cuando se sospecha el hecho, la Iglesia instruye a sus miembros que se comuniquen primeramente con las autoridades legales y después con el obispo para recibir asesoramiento y apoyo. La Iglesia coopera plenamente con la policía en la investigación de incidentes de abuso de menores y en el juicio de los agresores.
Los miembros de la Iglesia que son hallados culpables de abuso de menores también quedan sujetos a las leyes de Dios. El presidente Hinckley ha dicho: “Sentimos compasión hacia el transgresor, pero no podemos tolerar el pecado del cual pueda ser culpable. Cuando se ha cometido una ofensa, hay un castigo”. Los que son declarados culpables de abuso o maltrato de menores reciben la excomunión, la disciplina más fuerte que puede imponer nuestra religión. Los miembros excomulgados no pueden participar en reuniones de la Iglesia ni tener responsabilidad alguna dentro de la congregación.
Como cristianos, creemos en el perdón, por lo que si los agresores pagan el precio legal de sus crímenes y pasan por un riguroso proceso de arrepentimiento con líderes locales de la Iglesia pueden volver a ser miembros de la Iglesia. Pero el perdón, definitivamente, no elimina las consecuencias del pecado, de modo que los que fueron agresores en un momento, no podrán nunca en el transcurso de sus vidas, prestar servicio en algún puesto que les ponga en contacto directo con niños. La protección de la familia es uno de los primeros principios de la Iglesia.
A partir de 1995, la Iglesia ha colocado una anotación confidencial en la cédula de miembro de los que anteriormente hayan abusado o maltratado a niños. Esas cédulas los acompañan a cualquier congregación donde se muden, alertando así a los obispos a no ponerlos en situaciones con niños. Hasta donde sabemos, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fue la primera institución religiosa que creó tal mecanismo de seguimiento. Consideramos que la familia es sagrada y protegemos a sus hijos. Esto explica por qué la Iglesia es una de las pocas denominaciones que impone la disciplina eclesiástica formal en los miembros (no sólo al clero oficial) como consecuencia de una conducta de abuso o maltrato. La Iglesia voluntariamente da seguimiento a sus miembros, no por causa de la ley ni por temor a demandas judiciales, sino por su propia preocupación por las familias y los niños.